12 monos
Esta película dirigida por Terry Gilliam y protagonizada por Bruce Willis transcurre en 2035 en una tierra arrasada por un virus que ha exterminado a 5000 millones de personas y obliga a la raza humana a subsistir bajo tierra.
James Cole (Bruce Willis) es un prisionero al que le obligan a ir de voluntario al exterior a recoger muestras de animales para poder analizar el virus que casi aniquila a la humanidad.
También le obligan a hacer viajes en el tiempo para intentar conseguir una muestra del virus e intentar averiguar quien fue el responsable.
El problema es que sus viajes al pasado influyen en el futuro, pruebas que apuntaban a un grupo ecologista, el ejército de los 12 monos, fueron colocadas por él mismo, y obviamente, aunque termina por descubrir que fue un ayudante de un famoso científico quien propagó el virus por todo el globo es incapaz de impedirlo.
Esta paradoja, el intentar evitar cualquier tipo de catástrofe con viajes en el tiempo, ha sido tratada muchas veces, siempre la misma conclusión: es imposible evitarlo. Así a bote pronto se me viene a la cabeza un episodio de StarGate SG-1, de la cuarta temporada: el sexto capítulo (Window of Opportunity), donde un arqueólogo extraterrestre intenta hacer funcionar una máquina del tiempo de los Antiguos para intentar volver a estar con su mujer. Una máquina que a su vez los Antiguos habían creado para intentar evitar alguna clase de catástrofe, pero no fueron capaces.
Volviendo a 12 monos, está considerada una de las mejores películas de ciencia ficción y cualquier aficionado a este género debería tenerla en su colección






